sábado, mayo 13, 2006

El "morattismo" o las cosas mal hechas.


En un momento en el que la atención futbolística en Italia se centra (desgraciadamente) en un nuevo escándalo de corrupción y amaño de partidos; en una semana que desembocará en la disputa de la última jornada liguera, con el título del Scudetto en juego entre Juve y Milan; en medio de la expectación por la lista definitiva de Marcello Lippi para el Mundial. Ahora, justo ahora, llega el Inter y gana un título, la Copa de Italia. Es fácil imaginar la importancia que se está dando en el fútbol italiano a la Coppa con la que está cayendo...

Es curioso, pero la manera de ganar este título ilustra el fracaso rotundo en la gestión de Massimo Moratti al frente del Inter. El magnate italiano quiso cumplir su sueño siguiendo los pases de su padre, Angelo, quien construyó el gran Inter campeón que en los 50 y, sobre todo, en los 60, destronó al mismísimo Real Madrid, levantando en dos ocasiones la Copa de Europa.
Para quien no quira seguir leyendo el post, que apunte estas cifras y reflexione: en torno a 700 millones de euros en fichar a más de 120 jugadores en la última década. ¿Scudettos? Ninguno. ¿Copas de Europa? Ninguna. Desde que Moratti asumiera el mando interista en 1995, sólo una Copa de la UEFA y la Coppa de hace unos días han abierto las vitrinas neriazzurri. Su renuncia al sillón presidencial en enero de 2004 fue un auténtico brindis al sol, pues sigue manejando el club, y no precisamente en la sombra.

¿Se imaginan a un Real Madrid o un Barcelona durante casi dos décadas seguidas sin ganar la Liga? Pues no planteen el debate en la acera interista de Milán. En los últimos años, dos veces ha estado el Inter cerca de ganar el Scudetto, y las dos apoyándose en Ronaldo: en 1998, antes de la lesión del brasileño, y con un escándalo arbitral de por medio; y otra en 2002, con Cúper y Ronaldo recién recuperado de sus lesiones y apuntando al Mundial de Corea y Japón. Aquel año, el Inter llegaba líder a la última jornada pero perdió 4- 2 ante la Lazio y volvió a entregar la Serie A a su "archienemiga" Vecchia Signora.

Hablábamos del Sevilla el otro día, de cómo se construye (además con pocos medios) un proyecto sólido y de futuro. Cuando los estudiantes de Economía entran en la facultad, una de las primeras cosas que aprenden es que todo en la vida se basa en un problema de elección entre alternativas excluyentes, partiendo de unos recursos que están dados y son escasos. En nuestro caso, Moratti ha elegido muchísimas alternativas (no excluyentes en todos los casos), partiendo además de unos recursos que no se pueden catalogar como "escasos". Así que ya la introducción a la Ciencia Económica suspende a Moratti con creces.
Fichar decenas de jugadores, dar bajas sin criterio, no tener paciencia, no tener una IDEA (o cambiarla de manera constante si no da resultado en el corto plazo), .... Son tantos los pecados del morattismo al margen de la economía aplicada que los puntos suspensivos se hacen más necesarios que nunca.

Roberto Mancini era la esperanza para los aficionados interistas. Se le concedió un año de transición, adaptación, pero no ha hecho un Inter campeón. Al menos, ha dado continuidad a un sistema, a una alineación, pero no ha tenido un plan y, por tanto, su Inter ha carecido de identidad. ¿Cómo sale el Inter a un partido? ¿Sale a jugar, a tener la pelota, a llevar la iniciativa? ¿Sale a esperar al contrario y golpearle a la contra? ¿Quiere jugar directo? ¿Aprovechar tal vez la potencia de Adriano y las llegadas en segunda línea de Figo o Stankovic? ¿O echar la línea atrás y atacar con la velocidad vertiginosa de Martins, lanzado con diagonales?
Yo no lo sé, y creo que en Italia nadie lo sabe. No tiene Mancini jugadores creadores que lleven el peso de un equipo y se impongan por toque, presencia y talento en el centro del campo, y como la ruptura con la "era Cúper" parecía obligarle a preparar un equipo que elaborase y jugase más, creo que se ha acabado perdiendo entre un discurso concreto y una práctica difusa.

Lo último que se comenta en Italia es que el "escándalo Moggi" puede acabar con Capello en Appiano Gentile. Sin ser un fanático del fútbol de Fabio, sé que entonces el Inter sí tendrá un plan, sí saldrá a jugar con una idea, un estilo. Quizá sólo recurriendo al gran Capello Milán se pueda teñir de nuevo de neroazzurri...


Foto: AP, publicada en ESPN.COM

3 Comments:

At 4:45 p. m., Blogger Salanova said...

Gran blog,felicidades:
Respecto al tema que hablas, muy interesantee y real, el Inter me gustó el año pasado tenía buenos partidos, el de este año cuando lo he visto, he visto un equipo malo,y por supuesto nada vistoso y con Adriano en baja forma.
Si llega Capello, tendrá un estilo que no me gusta, que destruye en parte el fútbol pero un estilo, y un gran entrenador(que no comparte mis ideas que són mas hacia Cuyff y el joga bonito), por lo menos el Inter no es sospechoso por los partidos amañandos algo es algo.
Saludos

 
At 7:28 p. m., Blogger hoeman said...

Completamente de acuerdo contigo. Es un experto en "fichar por fichar" y "quemar jugadores".

 
At 4:44 p. m., Blogger Chapu_Nocioni said...

Me remito a las palabras de hoeman es una definición perfecta de Moratti. Lo de Capello no lo veo yo, pero en el fútbol puede pasar de todo.

 

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