jueves, diciembre 20, 2007

El fútbol simplificado y la erótica vegetal.

No corren buenos tiempos para las exposiciones de motivos. Alguien tuvo la ocurrencia de que el fútbol tenía tal éxito por su sencillez y todos los demás lo celebraron: "Estupendo, así no tenemos que dar explicaciones". Si añadimos que el análisis y el estudio no mueven tanto el ánimo de la gente porque al esfuerzo no lo valoran como meritorio, la desafección de la pelota era inevitable.
En el tránsito hacia la modernidad, el fútbol se universalizó en espectáculo de masas y, para acortar el camino, se dejó atacar por la falacia de la practicidad, el resultadismo, "el bacilo de la eficacia" en palabras de Ángel Cappa. El triunfo del cuánto sobre el cómo, la meta como obsesión sobre el camino como diversión, nada nuevo bajo el Sol. Y en el medio, como elemento de inquietud, vuelve la pelota.


Una vez leí a un presunto intelectual en El País que de fútbol nadie entiende ni puede entender porque vive sujeto al elemento del azar. ¿Por qué? Porque la pelota es redonda.
Más allá de las ideas peregrinas de algún sector de la intelectualidad al referirse con desprecio al juego de masas, lo cierto es que el balón es caprichoso, y requiere tantas complicaciones como preocupaciones exigen las cosas de bella factura. La pelota obedece a quien la cuida, y eso necesita precisión, y la precisión necesita tiempo: demasiada excentricidad para el fútbol simplificado de nuestros días.
El fútbol había sucumbido a la seducción del simplismo, así que pasamos de la falsa premisa de que en el centro del campo se ganaban y se perdían los partidos a colocar ahí un par de sujetos de idéntica vestimenta. Sólo importa lo que ocurra en las dos áreas, la del miedo y la del éxito, el fracaso o la gloria, olvidando todo el disfrute que hay en el camino que separa una de otra: por azar o por simplificar, hagamos que parezca un accidente.


En el discurso futbolístico de hoy se analiza la presión, se estudia la debilidad del rival, se perfeccionan las distancias entre líneas, se diseñan segundas jugadas, rechaces y estrategia. ¿Le interesa a alguien la pelota? Casi todos diseñan su juego partiendo de la premisa de que el balón lo tienen los otros, la mayoría se sienten más cómodos si no cargan con la posesión. ¿A qué estamos jugando? No debe de andar lejano el día en que los dos equipos se muevan en perfecto compás mirándose los unos a los otros sin percatarse de que no hay ninguna pelota en el campo.
Voy más allá: propongo eliminar las porterías y colocar dos muros de pared en las bandas para inventar otro juego, a ver si así nos entretenemos algo más.




La era digital permite a un aficionado cualquiera visitar distintos torneos y modos de entender este deporte con un solo movimiento de dedo; es simple: visitamos una decepción tras otra sin solución de continuidad. Por eso es reconfortante encontrar ideas cristalinas y sabrosas como un oasis en un mar de arena. El Milan de Carlo Ancelotti gravita en torno a un genio del pase y la dirección, un futbolista bello y eficaz, que necesita tener la pelota para disfrutar y hacer jugar a sus compañeros y relamerse al personal que observa. Andrea Pirlo representa la apuesta por la lógica y la pureza futbolística, preciso en la entrega corta, milimétrico en el desplazamiento en largo, precioso en el golpeo de balón. El equipo le ha construido una jaula de diamantes para protegerlo de las barbaridades que nos rodean, con dos albañiles por detrás y dos violinistas por delante. Uno imagina a Pirlo en el campo con un esmoquin y una batuta, agitando con vehemencia los brazos y la cabeza mientras hace sonar la orquesta milanista del triunfo.

Decía Jorge Valdano que jugar contra un equipo sin ningún interés atacante es como intentar hacer el amor con un árbol. Si Pirlo dirige la melodía de seducción, hasta una rama seca cobra atractivo y la unión entre especies se hace posible. La belleza siempre supo interpretar la danza del cortejo; la virtud erótica de la precisión hace temblar las raíces de las plantas ardientes de deseo.
Staind-So Far Away
Fotos: AP, AFP

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14 Comments:

At 6:35 p. m., Anonymous Silvi said...

Razones no te faltan cuando afirmas que el fútbol ha sucumbido al simplismo, el resultado es lo más importante y si para conseguir tenerlo a nuestro favor debemos renunciar al espectáculo pues no pasa nada...

La pelota como tu bien dices es caprichosa y obedece a quien la cuida y la mima, por eso no todos están capacitados para tenerla. El que tenga la suerte de tener las virtudes que la pelota demanda debe luchar por conseguir estar con ella y junto a ella el máximo tiempo posible.

Jugadores como Laudrup, Romario, Zidane, Ronaldinho, Messi, Kaká o el propio Pirlo que tu citas por nombrar unos cuantos, hacen que la pelota todavía sonría al verlos pasar.

"I'm so afraid of waking
Please don't shake me
Afraid of waking
Please don't shake me..."

Buen post y bonita canción!

 
At 9:20 p. m., Blogger David said...

Qué bueno. La aleatoriedad y la injusticia del fútbol posiblemente expliquen el placer de ganar, no digamos ya cuando se gana jugando bien.
Por desgracia hay obsesión en someter al fútbol, entendiendo por fútbol al deporte que ha arrastrado las masas hasta alcanzar la popularidad actual.
Demasiadas veces se oye eso de la búsqueda del equilibrio, cuando la inmensa mayoría de los que creen haberlo alcanzado lo único que han hecho es urdir tramas defensivas para mitigar su miedo a perder. Nadie habla de la falta de equilibrio ofensivo, que existe y empieza a ser una epidemia.
Te has referido muy bien a la tendencia que se vio en el Mundial de Alemania: llevar la iniciativa es para demasiados equipos un lastre, como cargar como una desgracia.
Pero bueno, es el viejo debate entre fútbol/antifútbol, crear/destruir...
Saludos y enhorabuena por el post.

 
At 10:10 p. m., Anonymous Anónimo said...

Mi estimado amigo Pedro:

De nuevo me relamo al contemplar otro artículo tuyo, un verdadero placer para mis sentidos.

Ya sabes que soy un fan de la eficacia y la eficiencia en todos los ámbitos que me rodean, ya que mis estudios y mi profesión están sometidas diariamente a la vara de medir de los resultados. Pero supongo que en el arte del fútbol no se le puede pedir eso.

Bien es cierto que ese simplismo del que hablas ha llevado a grandes gestas a equipos que se han hecho famosos por no crear fútbol y centrarse en destruir, haciéndose vencedor porque el otro no ha podido construir nada.

Pero tú no nos has dado ninguna solución a ésto, sólo lo describes ¿realmente puede cambiar? Lo intentaremos.

Un abrazo de tu amigo Elías.

 
At 3:12 p. m., Blogger christian said...

tio, lo tuyo ya es acojonante. Muchas veces me he preguntado: y este tio porq coño no escribo en el marca? pero con el paso de los dias me doy cuenta: ni el marca, ni el as, ni nadie, fuera de tu mismo espacio, tienen calidad para albergar tus pareceres.
lo del futbol yo ya creo q no tiene solucion.
la victoria de grecia en a eurocopa fue el detonante definitivo de la instauracion del resultadismo sin q nadie se extrañase. ya ni brasi juega bien...
y ablando un poqito de pirlo, creo q él es la principal arma de la seleccion italiana. qien tiene a un pirlo tiene un tesoro y pirlo solo ay uno. Un eqipo q junta un poderio fisico envidiable con las imprevisiones de pirlo resulta practicamente invencible.

un abrazo, crack
y felices fiestas!

 
At 4:51 p. m., Blogger Hernán Ðarío said...

El resultado por encima del juego. Algo que manda en este momento en el fútbol mundial, o sino preguntele a Miguel Ángel Russo ex DT de Boca Jrs que renuncio sólo por el hecho de haber perdido con Milán el mundial de clubes, ni siquiera lo salvo la obtención de la Copa Libertadores.

Es por eso mismo que muchos equipos llamados chicos han obtenido resultados últimamente y no por exibir buen fútbol. Tengo un ejemplo en la Copa Libertadores 2004 ganada por Once Caldas de Colombia. Ellos usaron una técnica ultra defensiva y eso a mucha gente no le gusto, así ganaron y no los discuto, pero fue tan feo ver un campeón así, más sobre todo cuando yo soy admirador de jugadores de la clase de Zidane, Riquelme, Ronaldinho, Cruyff, C. Ronaldo entre algunos otros.

La simplesa se toma el fútbol. A proposito de Pirlo debo decir que es un honor poder ver ese jugador cada 8 días comandando el medio campo rosonero, pocos tienen la magía que el tiene para poner un balón con precisión.


Saludos

 
At 7:21 p. m., Blogger La quinta del Buitre said...

Bueno, el post es de gran calado y Pirlo, que en sus comienzos era delantero, es un gran jugador.

Yo me considero resultadista, sí. No digo que haya que matar a alguien para ganar, pero sí tengo estima a otro fútbol que tiene por qué ser el amor al balón, al que también se lo tengo.

Por ejemplo, hace años, entre 2000 y 2004, el R. Madrid se enfrentó varias veces al Bayern de Múnich de Hitzfield. Los bávaros no jugaban bien y, de hecho, en ese periodo de tiempo el Madrid siguió adelante en más ocasiones, pero tenían un despliegue físico espectacular (con un joven Heargreaves inmenso), una verticalidad, un poso de de colectivo homogéneo que destilaba horas y horas de buen entreno por parte del antes mencionado Hitzfield. Kuffour, ghanés, parecía nacionalizado alemán marcando de un modo pegajoso, formaba una tripleta pareja de centrales con Linke y Anderson. Tenía una fuerza anímica y en sus posibilidades que admiraba. Ése otro fútbol, también tiene mi autoestima. Ganen o no ganen, y eso que he reconocido que soy resultadista.


Un abrazo.

 
At 5:03 a. m., Blogger ARO GERALDES said...

Recuerdo la perplejidad que sintió Fernando Redondo tras su primer día de entrenamiento en el Milan: elongación, correr alrededor de una cancha, saltar esquivando conos, pesas, ejercicios, etc. "¿Y la pelota?", fue la inocente pregunta que se le ocurrió.
Cada vez hay más de esto en el fútbol. Y hoy, el Milan es el "menos italiano" de los equipos italianos, todo un elogio.
Cada vez hay más aficionados que encuentran alegría viendo el resultado al día siguiente en el diario que mirando un partido.
Un saludo a los que disfrutan de la pelota...

 
At 5:02 p. m., Blogger Fútbol en Clave said...

Los intelectuales en general no sabe opinar de fútbol, porque ni miran partidos ni juegan. Pero en este caso no hay que negar que el azar siempre tiene su cuota de protagonismo.

Un abrazo

 
At 5:41 p. m., Blogger piterino said...

@silvi

Cierto, la pelota ha dejado de ser el camino para ser un mero instrumento. Pero por suerte conserva su espíritu libre y sonríe a quien la trata como se merece.

@david

Gracias! Es verdad, en el Mundial pudimos verlo, y no hay que olvidar que estos torneos son como inmensas convenciones universales sobre el modo de jugar y entender el fútbol. Fue muy sintomático.

@elías

Gracias! Estoy de acuerdo, pero algunos entendemos aún esto como un espectáculo y aspiramos a que nos divierta. El remedio a todo esto no es sencillo, porque es falso que los grandes problemas se solucionen sin complicarse.

@christian

Muchas gracias, no sé ni qué decir, exageras sin duda.
Creo que el triunfo griego no inició este camino de perdición, sino que convenció a muchos de que las limitaciones eran capaces de triunfar con mezquindad.
Y es verdad, Pirlo es un tesoro auténtico.

@hernán darío

Creo que el año 2004 fue negro para el devenir inmediato del fútbol, por los triunfos de equipos menores en grandes torneos con planteamientos muy concretos ...

@la quinta del buitre

Yo admiro a quien es capaz de movilizar los escasos recursos con que cuenta y maximizar el rendimiento, pero no quita para que defienda un espíritu de este juego diferente, porque pienso que a un equipo mejor que tú en el trato con el balón se le puede hacer daño de otra manera.

@aro geraldes

Contaban que, en su primer partidillo con el Milan, Redondo tocó en corto dos veces al mismo compañero, y a la segunda éste le espetó: "No me des más el balón, el que tiene que hacer jugar aquí eres tú. "

Gracias a tod@s y Feliz Navidad!

 
At 11:42 a. m., Blogger zaragocista said...

Las vías para encontrar el resultado son diversas. Hoy, casi nadie elige la más atractiva y todos se dedican a lo fácil. Por supuesto, entre ellos, alguno tiene que sucumbir. Realmente, es un tostón ver un 70 % de los partidos de fútbol.



Sensacional una vez más, amigo Piterino.


Un abrazo y Feliz Navidad.

 
At 3:30 p. m., Blogger hoeman said...

Buenísimo artículo, talento innato es el que tú tienes para escribir.

Lo importante no es tener la pelota, sino saber que hacer con ella. Y como es mucho más complicado elaborar que destruir (para la primera es prácticamente imprescindible la técnica y táctica mientras para lo segundo sólo se requiere el físico) y muchos carecen de suficientes recursos veo lógico y normal que se busquen transiciones para hacer daño al rival.

Pones como ejemplo al Milan donde Pirlo es el eje indiscutiblemente, lo que es una virtud tb se puede convertir en un problema ya que todos los equipos saben que si lo tapan tienen más opciones de ganar. De todas formas es un equipo que necesita que todas sus piezas estén engranadas (subidas de laterales, Nesta como altenativa a dar salida al balón, contraataques mediante Kaá-Seedorf, recuperaones de Gattusso y Ambrosini sin conduciión, remate y movimientos de desmarque del punta,...) para rendir como se les presupone, ya que se basan en la calidad individual sobre todo.

Aunque es líneas generales estoy de acuerdo: hoy en día importa más follar, da igual en las circunstancias que sean, que disfrutar de todo (principalmente me refiero a las sensaciones) lo que acontece al acto sexual.

 
At 3:33 p. m., Blogger hoeman said...

Por cierto, muy bueno Staind, no lo conocía (;

y merry x-mas :P

 
At 9:53 p. m., Blogger piterino said...

@zaragocista

Sí, por eso hablo de la cultura y el valor del esfuerzo, del fútbol simplificado y todo eso. Los aficionados estamos aburridos de aburrirnos.

@hoeman

Jeje, tu metáfora sexual es cien veces mejor que la mía.
Mi crítica iba más hacia aquellos equipos y entrenadores únicamente preocupados en defender, en robar y que sólo saben sentirse cómodos en un campo si la pelota la tiene el oponente.
Es cierto, el fútbol de hoy puede explicarse sencillamente a través de las transiciones, y lo fundamental es saber interpretar y amoldarse a ambas sabiendo qué hacer con y sin la pelota.

Un abrazo y Felices Fiestas!

 
At 5:24 p. m., Blogger Javi said...

Es que cada vez el fútbol es más resultadista, cada vez hay más técnicos 'cagones', supuestamente estudiosos, a los que poco importa el espectáculo. Lo peor es que los veo en equipos grandes. Y habrá pasado siempre imagino, pero ahora mismo todo es muy previsible. De todas formas es una idea que no me gusta pero que para algunos equipos no la considero mala. Peor es tener el balón y no saber que hacer con el.

Bonita canción, aunque al mejor centrocampista del mundo le pega mas una opera jejeje.

un abrazo

 

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