domingo, noviembre 19, 2006

Progresando sobre la arena.


El fútbol material (como todo lo que tiene trascendencia, posee también una cara formal) hace referencia al devenir de los equipos, y se puede identificar con una carrera de cuádrigas, tan típicas de los romanos. Por su recorrido bacheado, curvilíneo y lleno de obstáculos, por la preparación y disposición de los caballos, por las ruedas que soportan el peso, los adornos de los carruajes, porque los aurigas (los conductores de aquellos carros, auténticos personajes en el circo romano) se dejaban la vida en el empeño en muchas ocasiones, por las artimañas, ... En fin, porque el dibujo de su vida se representa igual que el de la arena del circo de Roma: un rectángulo de ida y vuelta, con dos metas y una spina que separaba los lados e indicaba el sentido de la carrera, como en un circuito eterno sin posibilidad de escapatoria y donde sólo se entiende el idioma de lo competitivo.

En ese ir y venir por la arena de los incautos venerados, se distinguen varias formas de trazada.
En "El Gatopardo", de Lampedusa, Don Fabrizio le dice a Chevalley, emisario de Turín que llega para hacer una oferta aparentemente jugosa: "Los sicilianos nunca quieren mejorar, por la sencilla razón de que se creen perfectos. Su vanidad es más fuerte que su miseria".
Así que los hay que aprecian sus logros y su cuna, y desprecian los refuerzos de los demás, confiados en desequilibrar la balanza con el peso del escudo o la tendencia de la historia. Algo así como sentirse cómodo en el defecto.

En el otro extremo encontramos eternos inconformistas, que dejan atrás a sus rivales en un reguero de polvo y se maldicen por no haber conseguido derribarles también los caballos y arrojar al conductor al infierno. Se les distingue por encontrarse en el podio de los vencedores con una media sonrisa que delata una conciencia de trabajo a medias y una amplitud de miras que siempre distingue el futuro porvenir de las glorias presentes. Adaptándolos a las palabras de Don Fabrizio, son aquéllos cuya vanidad es más fuerte que la victoria, que se sienten incómodos en el triunfo momentáneo por si les distrae de sus objetivos de grandeza.

Como en toda descripción de extremos, siempre podemos acercarnos a un punto medio deseable: crecer sin parar, siendo conscientes de los peligros que acechan y de los ya superados, disfrutando de las mieles de hoy y relamiéndose de los dulces que esperan si no se baja la guardia. Esta postura ideal tiene un punto de placer por la competición, de ufanarse ante el desaliento, pues nada como el fútbol para demostrar lo inútil, por breve, de las victorias en el día a día.

Pongan nombre y apellidos a estas posturas y se entenderán mejor determinadas trayectorias. La noche y el día, oiga.

Foto: EFE

9 Comments:

At 8:35 p. m., Blogger Elías said...

Estimado amigo Pedro:

Tú como siempre defendiendo eso que siempre te ha gustado tanto de que la virtud está en el punto medio. Ya sabes lo mucho que discrepo de eso, ya que hay muchas cualidades que en exceso suelen ser maravillosas.

Y en el fútbol no se escapan todas estas maravillas, como tú no has nombrado, yo tampoco me permitiré el lujo de poner iniciales (como lo hacen en el tomate) a los supuestos extremos que hacen del fútbol el mejor deporte del mundo.

Pero fantástico artículo Pedro, cada día te superas y pones encima del tapete algo por lo que podamos discutir.

Un abrazo y hasta pronto

 
At 8:48 p. m., Blogger hoeman said...

Genial!

Lo cierto es que TODO en la vida en exceso es malo y en ausencia de ese algo siempre hay muchas dudas e incertidumbres.

Perfecta aplicación al mundo del fútbol, el punto medio (o equilibrio) es la clave. Y si te sales de él, saber volver.

Saludos.

 
At 9:49 p. m., Blogger Paco Casal said...

Este post demuestra, piterino, que sos un genio del futbol. Porque te salio todo tan intelectual, que sinceramente sos un cientifico futbolistico.

Che, digamos que yo soy un siciliano...porque no quiero mejorar mas porque me considero perfecto! :D

 
At 9:54 p. m., Blogger zaragocista said...

Madre mia que post.

Piterino, me gustaría tener tu facilidad de palabra y tu imaginación para aportarnos cosas a los más inexpertos.

Está claro que la vida es equilibrio. Como dice Hoeman, el exceso malo, la falta mala....debe ser todo un punto medio.

Por ser así en todo, el futbol tambien está movido por el equilibrio. En todos los sentidos.

Chapeau amigo.

 
At 10:49 p. m., Blogger javi said...

me uno a las alabanzas. que post!

me encanta esto de que mezcles con el futbol diversas rams de la filosofia. ademas tengo pronto exmaen de esto,... auriga, caballo balnco, negro...

saludos crack

 
At 12:34 p. m., Blogger La quinta del Buitre said...

piterino,

Enorabuena,esto no es un post,yo lo interpreto más como un mensaje,y viniendo de tu parte es como casi siempre:INTERESANTÍSIMO.

 
At 5:47 p. m., Blogger piterino said...

@elías
Gracias, Eli. Ni iniciales, ni extremos, ya sabes lo que pienso yo, jeje.

@hoeman
Gracias. Saber volver al equilibrio cuando se abandona, interesante punto de vista, Hoeman.

@paco casal
Muchas gracias. Sabía que se encuadraría en el grupo de los sicilianos, jeje.

@zaragocista
Gracias por tus palabras!
Equilibrio, para mí también es la palabra clave.

@javi
La Filo siempre se me dio bien, jeje. Saludos y suerte con esos exams!

@la quinta del buitre
Pues muchas gracias, Andrés.

 
At 8:39 p. m., Blogger javi said...

joer, pues yo la filosofia casi se puede decir que la odio, de hecho me estoy planteando aunque sea mucho mas hacer historia en selectividad, aunque articulos como este me acabaran aficionando a la filosofia..

saludos crack

 
At 9:53 p. m., Blogger Csai D. said...

El exceso de mujeres no puede ser malo, ni el de títulos.

Comparto la teoría del punto medio, pero es gracias a los excesos de uno u otro lado que podemos vivir con pasión los triunfos de unos, derrotas de otros.

A mi me gustan los desbalances porque nos permiten opinar, criticar, aprender. ¿Se imaginan un mundo equilibrado?

 

Publicar un comentario

<< Home